Tras 18 millones de inversión, muere Relevo, la ruina digital de Campillo y Enriquez
Manuel Mirat, consejero delegado de Vocento, quiere enderezar el grupo de comunicación vasco tras los fracasos de José Manuel Vargas y Luis Enriquez, verdaderos artífices de la ruina que ha ido sufriendo el diario ABC durante los últimos 20 años. Los casi 100 millones de pérdidas que ha tenido el grupo en 2024 ha hecho mucho daño a un grupo que las veía todas consigo cuando irrumpió en Madrid de la mano de Nemesio Fernández Cuesta Luca de Tena.
Vargas, que tomó las riendas del grupo en 2007 en sustitución de Belarmino García, lo hizo para consolidar a Vocento como grupo multimedia en España. Para ello impulsó Punto Radio, que nació en 2004 y Onda 6, un canal de televisión autonómica privada para Madrid de emisión analógica. Dos despropósitos que hicieron que Vocento, y en especial ABC, comenzara a perder dinero.
Vargas comenzó a descapitalizar ABC prescindiendo de sus redactores “seniors” y contratando mano de obra barata para intentar “salvar” al rotativo. Fue el artífice del primer ERE, que se hizo bajo la supervisión de Ana Isabel Pereda, que fue contratada con la misión de abaratar la nómina de ABC y que lo hizo sin ningún criterio.
Llegó en 2011 Luis Enrique, y más de lo mismo. Llegaba de arruinar a Unidad Editorial y entró con las mismas políticas de descabezar la redacción de ABC. Eso sí, trayéndose a sus “amiguitos” tanto a la redacción como a la administración para que ocuparan puestos importantes. El Consejo de Administración de Vocento tragó con las adquisiciones de Luis Enriquez, que fichó, entre otros a Agustín Pery, desahuciado de El Mundo de Baleares, para que metiera en vereda a la redacción y a Óscar Campillo como director de Comunicación y Relaciones Institucionales de Vocento, tras haber dejado el MARCA en serios apuros de difusión. Fracaso total de ambos.
El puesto le venía grande a Campillo, o al menos no se sabía qué era lo que hacía. El hombre se aburría y le propuso a Enriquez invertir en un diario deportivo digital basado en redes sociales. Nació Relevo, en el que hasta ahora se han invertido más de 18 millones de euros a base de grandes fichajes con sueldos desorbitados y despreciando la profesionalidad de los redactores de ABC. Relevo, como se anunciaba cuando nació, ha muerto. No ha tenido las expectativas que Campillo prometió y ha resultado ser una inversión nefasta más.
El caso es que, entre unos y otros, la casa sin barrer. ABC tiene en la actualidad 60.000 suscriptores, mientras que los regionales de Vocento suman 99.000. Ridículo ante los 400.000 de El País o los 170.000 de El Mundo. De eso no tiene la culpa la plantilla redaccional de ABC, sino que la desidia y las malas maneras de la cúpula directiva han acabado con las ilusiones de unos profesionales que luchan día a día para que no les despidan.
Mirat quiere una reducción de costes y recuperar el negocio de la prensa, pero para eso hay que cambiar la política de despidos y fichajes. Menos directivos, que no hacen nada más que cobrar y más fichajes de “soldados”, que doten de calidad a esa redacción histórica que entre Vargas y Enriquez se han cepillado. También, hacer una buena restructuración de proyectos, abandonar los inventos y las chorradas que se les ocurre a cualquiera, y poner en la calle a ciertos directivos de la administración, gerencia y pasillos de la zona noble.


N o voy a entrar en consideraciones sobre la gestión directiva del Grupo Vocento ,aunque los resultados ponen de ,manifiesto que algo no va bien en el grupo. Y más cuando hace unos días se anunció la ‘liquidación’ de ‘Relevo’ ese periódico ‘on line’ que parecía aportar una nueva visión a la prensa deportiva española. Después de cuarenta años escribiendo de temas de polideportivo en diversos medios he podido vivir el cambio, a mi entender negativo en nuestra profesión.
Siempre me sentí orgulloso de ser un ‘redactor de guerra’; es decir aquel que está siempre al pie de la noticia en los pabellones, estadios, circuitos, pistas de atletismo, etc.,siguiendo la competición ‘in situ’. Durante muchos años, los medios no regatearon esfuerzos para seguir todos los deportes en directo y ,además, personalmente siempre me sentí bien pagado y valorado.
Desde hace algunos años, la profesión de periodista deportivo, y también de periodista en general, ha dado un giro brutal. Apenas se siguen los eventos en directo (la televisión ofrece mejor visión), la figura del enviado especial casi se ha perdido y en pocos deportes (fútbol y quizás baloncesto y motor) se mantiene esa figura.
Además los salarios actuales de los redactores en la mayoría de medios son ridiculo y las entradas de esas figuras directivas (l os famosos CEO), yo los llamé ‘tiburones’ en su día, han hecho prevalecer los intereses propios sobre los de la redacciones. liquidando los redactores con los sueldos altos, los de más experiencia y devaluando la calidad de la información.
Tengo amigos y todos buenos periodistas en ‘Relevo’, siento mucho este triste final, pero está claro que deben valorarse muchas cosas en los proyectos perodísticos, pero ante todo a los propios periodistas.