Puerto Portals, 40 años aportando prestigio a la bahía de Palma

Klaus Graf, el visionario alemán que supo darle calidad a una bahía que crecía en los años 80

Klaus Graf, industrial de acero y ex presidente de TEKA, llegó a Mallorca en la década de los 80 con la idea de crear un espacio de lujo para el ocio náutico. Fue uno de los primeros europeos que compró grandes latifundios en la isla y el que consiguió la concesión de los terrenos ganados al mar cerca de Portal Nous, en Calviá, como ya se había hecho en Puerto Banús, Málaga. El visionario nacido en Baviera apostó fuerte y el 4 de agosto de 1986 hizo sonar la campana que aun cuelga de la pared de la torre de Capitanía, dando comienzo a lo que con los años se iba convirtiendo en el punto de encuentro de la alta sociedad mallorquina y de los grandes yates de lujo del Mediterráneo.

Contaba Klaus Graf, que eligió Mallorca por el clima y porque una plaga arruinó muchas hectáreas de viñedos, que sus dueños querían vender. El de Baviera quería tener campos para cultivar sus propios alimentos y para criar a sus animales, además de controlar un viñedo. Y así fue, compró la aldea mallorquina de Biniagual y creó una bodega de prestigio y grandes caldos, entre ellos el vino Verán. Gran persona, afable, dialogante y visionario consiguió que Puerto Portals tuviera los mejores restaurantes, las mejores discotecas y las mejores tiendas de lujo.

El primer capitán de Puerto Portals fue José Eraso, que hizo un trabajo sensacional junto a un equipo de jóvenes marineros capitaneados por Tinín Roldán. El puerto se abrió a todo el mundo. A pesar de que estaba construido para yates de lujo, los barcos más pequeños también tenían cabida en los pantalanes más al fondo. Portals acogió al Desafío Italiano a la Copa América «Il Moro di Venezzia», que capitaneaban Raúl Gardini, magnate del azúcar en Europa entre otras cosas y Giovanni Agnelli, presidente de FIAT. Gracias a que este equipo se instaló en el dique de Puerto Portals, este puerto de Calviá fue conocido en todo el mundo. Grandes regatistas italianos, capitaneados por Paul Cayard, se afincaron en Palma durante más de dos años para entrenarse en la bahía para la disputa de la Copa Louis Vuitton de 1992, que ganaron y la disputa por pleno derecho de la Copa América al barco americano «American 3», con el que perdió por 4-1 en aguas de San Diego (California).

Otro evento muy importante que organizó Puerto Portals fue una prueba del Campeonato del Mundo de Motonáutica en 1990 en la que participó Steffano Casiraghi con su habitual compañero, Patrice Innocenti, en el catamarán de doble mando  «Pinot di Pinot»,  de 40 pies de eslora. El dique de la torre se llenó de camiones que transportaban a los fórmula uno del mar consiguiendo que todo el puerto cambiara su habitual imagen. El olor a gasolina y el rugir de los motores se apoderaron de Puerto Portals durante un fin de semana. El Rey Juan Carlos y Klaus Graf dieron la salida a una prueba en la que reinó el buen tiempo y la mar plana en un recorrido cerrado entre el puerto y los bajos del palacio de Marivent. En noviembre de ese mismo año, en la siguiente carrera disputada en Mónaco, Casiraghi se encontró con la muerte tras un espectacular vuelco.

Puerto Portals siempre se ha caracterizado por su limpieza y su espíritu deportivo, albergando rallyes de coches clásicos y regatas de vela de mucha calidad. La primera regata que organizó el equipo del capitán Eraso fue la Regata Omega Dos bahías, que con los años pasó a llamarse Regata Don Juan de Borbón, que unía la bahía de Palma con la de Cádiz y en la que participaban los barcos que habían regateado en la Copa del Rey e iban a participar en la Semana Internacional de El Puerto de Santa María, la popular Regata del Sherry. Luego llegó la Regata Breitling, una prueba exclusiva en la que solo podían participar equipos invitados, y que más tarde entró a formar parte del circuito internacional MedCup para los barcos TP52. Ahí, Portals vivió una época muy especial porque albergaba a grandes regatistas y armadores, entre ellos el Rey Juan Carlos, el Príncipe de Asturias, el Rey Harald de Noruega y las Infantas Cristina y Elena.

Las noches de Portals eran especiales. La plaza, donde estaba ubicado un garito llamado Capricho, se llenaba de regatistas, que después de cenar en Flanigan, Tristán, La Cuina u otros restaurantes daban buena cuenta de los gintonics hasta altas horas de la madrugada, que se trasladaban a la discoteca Cats a seguir con la marcha. Al amanecer, cada «mochuelo a su olivo» para hacer la regata del día de empalme. El Príncipe de Asturias y las Infantas junto a Alexia y Pablo de Grecia se unían cada noche como unos más a estas grandes fiestas que se auto organizaban en el puerto. Todo muy normal y campechano gracias a la seguridad que había en el puerto.

Portals ha albergado barcos importantes, pero quiero destacar dos: el «Alejandra», de Mario Conde y el «América», la goleta de Ramón Mendoza, ex presidente del Real Madrid. También tuvo su amarre durante años el «Pitina», de Florentino Pérez. Los grandes maxis de vela como «El Moro de Venezia», el «Longobarda», el «Merit»… grandes monstruos de la división IOR. Y barcos del emir de Qatar y del Rey de Abaria Saudí, a pesar de sus notables diferencias, compartieron fondeos.

Luego llegaron la 52 Super Series, ya de la mano de Corinna Graf. La hija de Klaus cogió las riendas del puerto en 2014 y decidió que Puerto Portals tenía que seguir dando espectáculos de mucha calidad y exclusividad. Es la única sede del circuito de vela más importante del mundo, que cada año acoge las regatas de estos verdaderos fórmulas uno del mar. Armadores patrones y regatistas no pueden ya prescindir de las bondades y la calidad que les ofrece este puerto, con Álvaro Irala como capitán, que le ha añadido al puerto unas regatas que le faltaban, las de la clase Dragón, a las que acuden equipos de todo el mundo y que le dan al puerto una vida especial durante el invierno.

En la actualidad y para cumplir con el compromiso de la renovación de la concesión, Puerto Portals ha construido un aparcamiento subterráneo con un costo de unos 40 millones de euros, que le aporta al puerto la posibilidad de acoger a muchos más visitantes. Socialmente, Corinna sigue los pasos que marcó su padre, el doctor Graf, manteniendo día a día la calidad y calidez de uno de los puertos más importantes del Mediterráneo. Entre los eventos que organiza el equipo de relaciones públicas están el Blue Marina Forum, la Verbena, el Blue Marina Clean-Up, The Sunset Market, el Blue Marina Subaquatic, Cats Revival, Puerto Portals Talks, Dragón Winter Series, 52 Super Series, Sankt Martin y la Christmas Market.

1 comentario en “Puerto Portals, 40 años aportando prestigio a la bahía de Palma”

  1. Recuerdo al Aga Khan y a Juan Carlos tocando la campana de la torre el día de la inauguración. A Don Juan a bodo del Giralda con sus gin tonic al atardecer y Blue Legend de De la Rosa al borneo fuera del puerto. Lo hemos vivido y podemos contarlo, aunque a pocos les interesa…

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