Cuando no te dejan escribir la verdad, lo mejor es dar un paso al lado
Vivimos unos momentos muy delicados para el periodismo español. Salvo honrosas excepciones, los medios de comunicación están teledirigidos por unos o por otros a cambio de dinero. Esto es una premisa evidente porque no hay más que leer los periódicos y ver las televisiones. Cada uno a su conveniencia. Lo malo de todo esto es que internamente, en cada medio, hay diferentes puntos de vista, por lo que los profesionales nos sentimos amenazados e incluso despreciados desde la cúpula directiva.
Nunca pensé que me iba a tocar a mi denunciar alguna mala praxis de mi ex periódico, ABC, pero me veo en la obligación de hacerlo para que se haga a la luz lo que ocurre en la redacción del rotativo de Josefa Valcarcel desde hace ya algunos años. Espero que el nuevo consejero delegado tome nota.
Cuando los enchufados toman el poder, las redacciones se convierten en chiringuitos, sobre todo de los paletos que dicen hacer periodismo. En ABC tuve el honor de trabajar con Luis María Ansón, José Antonio Zarzalejos y Ángel Expósito, tres directores rectos y centrados en la información de calidad y defendiendo a ultranza a sus redactores. El resto, Francisco Giménez Alemán, Ignacio Camacho, Bieito Rubido y Julián Quirós, una de cal y otra de arena.
Giménez Alemán y Camacho fueron dos parches para intentar paliar la espantada de Ansón a La Razón y el injusto y rastrero despido de Zarzalejos, a pesar de que tenía a favor a toda la redacción. Pero me quiero centrar en los mandatos de Bieito Rubido y de Julián Quirós. El gallego es un buen profesional, un tanto autoritario con técnicas de provincias, pero buen periodista al que no le dejaron transmitir el gran periodismo que está haciendo en El Debate. Se trajo consigo a Luis Ventoso, un cateto de pro, que imponía su falta de profesionalidad a base de palos de ciego. Se creyó que iba a ser el dueño de Madrid en su calidad de director adjunto como lo fue en su época en La Voz de Galicia. Mal educado, insultaba a diestro y siniestro, incluyendo a la directora general Ana Delgado, lo que le costó el exilio a la corresponsalía de Londres, ya que Vocento no podía pagar la cláusula de recisión de contrato que firmaron cuando llegó.
Bieito, que es duro de pelar, no era santo de devoción del consejero delegado de Vocento, Luis Enriquez, por lo que éste fichó a su amigo Agustín Pery, un enchufado de su época en Unidad Editorial. Pery, un autoritario, mal educado y mala persona es todavía el censor de los redactores de ABC. Resulta que Luis Enriquez, que llegaba de Unidad Editorial, a la que había esquilmado, se trajo consigo a una serie de enchufados, que estaban en el paro, a cobrar sueldos estratosféricos sin hacer prácticamente nada. Este es el caso de Óscar Campillo, que hundió MARCA y como premio le trajo a Vocento a desempeñar la dirección general de Comunicación y Relaciones Institucionales, puesto que no sé muy bien para qué se creó. Ahora es director de Relevo, más dinero a la basura.
El tal Pery, nada más llegar se cargó a Almudena Martínez Fornés, que hacía la información de la Casa Real desde hacía años por otra enchufada suya, sin experiencia. También se cargó al corresponsal de Palma de Mallorca, para colocar a otro amigo suyo de su época como director de El Mundo de Baleares. Un verdadero cacique al que no quiere nadie en la redacción de ABC. Conmigo lo intentó en varias ocasiones. Quiso colocar a su amigo José Luis Miró como director de ABC de la Náutica en 2020, pero le salió el tiro por la culata y perdió el pulso con el director general de Publicidad. Ha estado cuatro años obligándome a publicar informaciones sin relevancia de amigos suyos de Palma, algunas veces lo logró; también ha censurado columnas de opinión de mis colaboradores e incluso mías, en las que contábamos la cara de cemento armado que tenía Javier Sanz, por entonces presidente de la Real Federación Española de Vela, socio del Real Club Náutico de Palma y presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, tres puestos totalmente incompatibles. Esto le costó las colaboraciones a Nicolás Terry, que sufrió la llamada de Javier Sanz a José Luis Miró y la de éste a Pery.
Como no podía acabar conmigo se dedicó a censurarme, a abroncar a los compañeros de publicidad y a obligarme a publicar chorradas que le mandaban sus amigos, José Luis Miró y compañía. Este año, 2024, saltó la sorpresa y ABC, después de 42 años informando de la Copa del Rey, dejó de hacerlo. El motivo fue que la junta directiva del Real Club Náutico de Palma y MAPFRE, el patrocinador de la regata, retiraron el dinero que pagaban todos los años por salir en ABC, además de no cursar mi acreditación. El resultado no lo sabemos, pero la estrategia sí: La única manera de acabar con Pedro Sardina en la Copa del Rey es quitándoles la cantidad que perciben por la información que dan sobre la regata. ¡Buena estrategia, Pery!
Resulta que el jefe de prensa de la Copa del Rey, Alejandro Varela, llevaba diez años quejándose ante la dirección comercial de ABC de la dureza de mis crónicas con la amenaza de retirar el convenio que había. Varela quería que Sardina escribiera a su dictado, pero Sardina es un profesional y no acata dictados de nadie, incluidos catetos e insolventes que se hacen llamar profesionales. El convenio con el Real Club Náutico de Palma con ABC era la contratación del espacio, pero no del contenido. Para eso están los remitidos, señor Varela.
En fin, que el tal Pery se ha salido con la suya y Sardina se ha apartado de lo que considera corrupción por decisión propia y no porque se le haya relevado como se ha hecho con la mayoría de los redactores seniors de ABC. Ahora, ABC de la Náutica lo dirige desde la sombra José Luis Miró, justo lo que quería Pery, ya que han colocado a una amiga y colaboradora de los Miró-Pipó como jefa del suplemento y ya no hay necesidad de abroncar a nadie porque Miró llame a su amiguito Pery.


Querido Pedro, como siempre claro y en botella, gran articulo de acuerdo al 100% con el nombre de la sección «Las verdades del barquero»
siento Pedro lo que cuentas. De mis miles de años en ABC guardó buenos recuerdos y mejores amigos, pero lo cierto es que esos dos últimos directores de ABC, ademàs del ex consejero delegado, se han cargado una de las cabeceras centenarias más dignas del país. Una pena lo que están haciendo con la mejor profesión del mundo! Mucho ánimo!
Y tanto. Lo que dices es la realidad. Fuimos una familia y pasamos a ser un número y últimamente éramos unas marionetas manejadas por gente que no sabe nada de periodismo y que lo único que le preocupa es salvarse ellos mismos. El gran patrimonio de ABC se lo han cargado a base de televisiones sin sentido y radios con sueldos descabellados. Ahora está volviendo a diversificar los medios con una cantidad de suplementos que no aportan nada y con Relevo, el deportivo digital más caro del mundo por los sueldazos del personal. Mientras, la redacción, cobrando una miseria. Es lo que hay, querida Patricia. Un beso grande
La redacción de ABC que es el mejor activo del periódico! Pero a ti te veré por aquí. Ánimo
Pedro eres un gran profesional, siempre amaste tu profesión y la vela, pena de todo lo que nos escribes, son unos sinvergüenzas.
Por suerte, hemos vivido años maravillosos de los cuales hemos disfrutado y lo único que ahora mismo veo que solo hay corrupción y manipulación.
Creo que eres muy valiente y hay que defender lo que tú has dado. Un fuerte abrazo
Como está el patio…